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sábado, 9 de enero de 2016

Cuentos en Marruecos.Un viaje.


Cuando pensé en ir sola a contar cuentos a Marruecos,
a contar cuentos en un colegio Español,  no sabía que me iba a alegrar tanto.

Por un lado me producía respeto y nervios ir sola a un país como Marruecos...pero en cuanto crucé el estrecho con la mochila y me encontré allí, se me olvidó todo y quedé sumergida.

La soledad es un sentimiento extraño...me he sentido mil veces más sola acompañada que como me sentí en éste viaje. Quizás es porque no me daba tiempo a pensar o porque necesitaba estar sola.






Contando " El Gallo Kiriko"
Contando "a que sabe la luna"
Desde que llegué, el esfuerzo por comprender lo que me decían y resolver los conflictos que surgían y el que constantemente tenía que estar diciendo que una prefiere estar sola para que no se me quedara nadie demasiado tiempo cerca...pues me mantuvo entretenida.








Contando "Un Gato"
Salí de Sevilla, llegué a Tarifa y tras coger un barco, un taxis y un tren 5 horas, por la noche llegué a Rabat y encontré el hotel, que fue lo que más me costó...sabía que estaba a 5 minutos de la estación y no quise coger taxi...pero preguntando...nadie sabía donde estaba y estuve una hora dando vueltas....y... al fín llegué... tras un total de 14 horas después de salir de casa y sin parar un segundo.



El encuentro con un lugar tranquilo...!la habitación del hotel! me reconfortó muchísimo.


Contando para los mas grandes




Fueron tres mañanas contando cuentos para diferentes edades en el colegio Español de Rabat.

Unos niños de múltiples nacionalidades que reaccionaban estupendamente bien en todos lo cuentos.

Contaba 4 sesiones cada día.



El colegio estaba a 15 minutos andando del hotel "le Petri" y cada mañana fue tan espléndida, que todas las tardes se iluminaron.


En la plaza de las flores de Rabat

A la vuelta pasaba siempre por la plaza de las flores le Pietri, donde vendían flores y estaba toda llena de rosas.


Cada día me regalaron una rosa de diferente color, que estaba yo la mar de contenta con mi flor...que a mi no me han regalado tantas flores seguidas nunca...




En aquella plaza había  un pequeño bar sin nombre donde solo comían marroquíes y allí comí estupendamente...aunque me costaba entender el menú. Un día sin querer pedí garbanzos con pie de vaca, (la pezuña entera de la vaca estaba en mi plato)

Con la tres rosas






La Medina por la noche
Un te en la Casbah, 
Vistas tomando te en la casbah
La casbah
El Cementerio





Y después de un descanso me iba a pasear por la ciudad...la medina, la playa, la casbah...fueron paseos preciosos.




Assilah





Tanto disfrute de cada segundo del viaje que no tenía ganas de volver y cuando estaba en el tren me pare en Assilah, un día más.

El paisaje humano de colores, sabores y calidez es todo un espectáculo. La cultura tan diferente,  el sonido de las llamadas a la oración que te sumergen sin querer en una meditación.




Mi zumo de aguacate
y naranja para despedirme
Tanger
Solo puedo decir que seguiré viajando sola siempre que pueda, porque es de la manera más especial que he descubierto para disfrutar de un viaje. Todo es a tu ritmo y al ritmo de lo que te vas encontrando. Es como vivir en sintonía. Te relacionas de forma diferente.

Haciendome un selfi en un espejo
La mochila con tanto cuento
pesa más.
Me despido amando más mi profesión...que me da trabajo, viajes, satisfacción y emociones.


miércoles, 9 de diciembre de 2015

Viaje con cuentos por las Alpujarras

Ugijar. kaquis
Salí el Miércoles de Sevilla con mi furgo y muchos cuentos para hacer noche en Motril y al día siguiente comenzar la ruta d cuentos que e tenía preparada. Todo comenzó por una función que me salió a través de Diputación de Granada y que aunque no me era rentable cogerla por el tiempo de desplazamiento, como tenía ganas de ir a la zona me animé y busque algunas otras en distintos pueblos para aprovechar el viaje.

Tuve suerte y la ruta me quedó asi: Sevilla-Motril-Cherín-Ugijar-Orgiva-Otura-Sevilla


Cuando llegué al Hotel que me habían reservado en Motril, me llevé una grata sorpresa, era un hotel de cuatro estrellas a pie de playa y no tuve más remedio que disfrutar de el lo que me quedaba de noche. Es de estas veces que a uno le hubiera gustado llegar antes, pero reconozco que el efecto sorpresa fue muy agradable.

Cherín
 Después de dormir y trabajar un rato...me recogieron a las 7:30 de la maña y me condujeron a Cherín, a una hora de viaje, el amanecer a pie de acantilado fue precioso.

Una vez en Cherín conté cuentos para un colegio donde la cantidad total de niños era 7, de todas las edades. Una bonita sesión...

Ugijar
De allí salimos deprisa hacia Ugijar, donde me esperaban 3 sesiones más para el Colegio entero, divididas por edades.


Estar en aquellos pueblos semi enterrados en las montañas perdidas de Granada fue todo un placer.

Salí de Ugijar a las 14:00 y aún debía llegar a Orgiva para realizar a las 17:30 una función en una Guardería....Todo un placer de suavidad interrumpido a veces por algún llanto contagioso.
Guarderia en Orgiva
Al terminar la función tenía en mente dormir con la furgoneta en Beneficio, una comunidad Hippie de las pocas que quedan en España y que estaba a 5 km.  la verdad es que no me había dado cuenta de que estaba tan cerca hasta que no llegué a Orgiva y vi todo lleno de familias hippies.
Orgiva es un pueblo  lleno de centros de meditación y convivencia que vale la pena descubrir.
Tenía mucha curiosidad por conocer la comunidad y me pareció una buena oportunidad, aunque arriesgada para la hora que era y el cansancio...las 19:30 noche cerrada.

Salí en busca de aquel lugar del que no tenía mas referencia que una curva a 5 km de otra localidad cercana. Desde esa curva salía un largo camino sin asfaltar y lleno de baches que me condujo al aparcamiento de la comunidad.

en la oscuridad de la noche y sin nadie a mi alrededor mas que algún coche o furgoneta la mayoría vacíos... Pasé la noche bajo las estrellas de las Alpujarras, a los pies de Trévelez y de las montañas del pico Mulhacén que tantas veces subí en mis tiempos de Montañera. El poquito de miedo y el frío de aquella noche fue tan intenso que pensé que se me helarían los huesos.

Beneficio
Beneficio
Por la mañana dí mi paseo y encontré los tipis y cabañas fabricados de barro, palos y materiales naturales. Algunas cabañas estaban muy escondidas entre las montañas, había que andar literalmente montaña arriba para encontrarlas, casi todas con su chimeneita y muchas con detallitos como escaleras de arena y adornos labrados de madera, algunas muy aisladas y otras en una zona medio común. Una comunidad con sus normas, no alcohol, no drogas duras, comida vegetariana...en fín...una forma de vida curiosa. donde se vive para comer y sobrevivir y los niños desde por la mañana están persiguiendo a los gatos jugando con los perros y cogiendo verduras del huerto....unas 200 personas viviendo allí, algunos en largas temporadas y otros de paso. Me hubiera gustado ofrecerme a contar cuentos allí pero no tenía tiempo...quizás en otra ocasión.


 Me dieron ganas de volver y pasar una temporada en algún lugar escondido de aquellos, cerquita del río...y con una chimeneita...pero salí de allí a las 12:00 porque tenía una sesión de cuentos a las 17:00 en Otura.

Debió de ser la noche o el frío o tantas emociones que uno lleva en la maleta, que me puse tan mala que apenas podía conducir, así que tenía que parar cada poco tiempo a vomitar un poco y así unas dos horas después llegué a Otura, muy cerca de Granada, con la sana intención de coger una habitación en un hotel y darme una ducha y un descanso....pero ocurrió que por más que lo intenté no había hoteles en aquel pueblo y el único que había era una casa rural cerrada...

A dos horas y media de mi función, no tuve más remedio que improvisar algo para recomponerme un poco.  Lo último que me apetecía era entrar en un bar, así que se me ocurrió aparcar la furgo en el aparcamiento del Mercadona...allí tenía comida, baño y tranquilidad porque había poca gente.

Salí repuesta del Mercadona y realicé la última función familiar en el salón de actos de la biblioteca de Otura.

Ya había decidido conducir hasta sevilla y a las 22.00 terminó mi viaje en mi cama con mi sopa y mi pijama de invierno.

un viaje para repetir, seguro.


Sesiones de cuentos realizadas en el viaje:

  • Cuentos que se lleva el viento: para 0 -3 años
  • Cuentos con cuentitis: 3-5 años
  • Una de ratones: de 5-8
  • Cuentos tradicionales: de 9-14 años



martes, 10 de noviembre de 2015

Al calor de Paraguay en la Gira de cuentos Vy'arenda...un año después...

El 10 de julio del 2014 llegué a Paraguay junto con todos mis compañeros de FINOS, Alicia Bululú, Anabel Gandullo, Carloco, Jesús Buiza, Angeles Fernández, Lola Jiménez y  Fernándo Hueso y todos de la mano de mi queridísimo Marco Flecha, cuentero Paraguayo y magnifico anfitrión.

Junto al horno, de la casa de los Flecha en Luque.

Festival de cuentos en el Bañado Norte 
En éste viaje me dejé llevar por la experiencia de las emociones y fué de tal manera intenso que no he podido escribir nada hasta más de un año después. Quizá porque cuando uno viaja, se lleva su propia vida en la maleta y la vida se comparte y se completa. Siendo ahora un momento diferente en el que he olvidado nombres, lugares, fechas y no se donde puse mi diario ... diré que sobre la gira en sí y su organización  todo está perfectamente recogido por "Alfredo Cubillas" (seudónimo que utilizó  para el viaje)...El, es un especial y humano periodista  que nos acompañó con su observación y calma durante todo el viaje y escribió sobre la gira al detalle en su blog " Sembrando historias" http://sembrandohistoriasporparaguay.blogspot.com:

Entrevista en Abc de Asunción
Ciudad del Este
Entre Tres Fronteras
Argentina, Brasil y Paraguay











  • Entrevista a Sandra Cerezo





  • Itauguá Escuela 707
    Pero aún así, es verdad que necesito reflejar en mi blog algo de lo que me sucedió en éste viaje donde sin querer comencé un nuevo recorrido personal. Y...porque no soy capaz de añadir ninguna entrada nueva hasta que no hable de éste viaje,  porque siento que Paraguay formó parte de un antes y un después.

    Bio-Escuela Popular El Cántaro (Areguá).
    Hay viajes que te marcan por cosas que uno después no sabe como explicar. Desde la distancia de aquellos días, puedo recordar las contadas en lugares lejanos del campo, en barrios inundados, en colegios de barriadas marginales, las caritas atentas y respetuosas y el cálido público Paraguayo...todo un placer...

    Tacuati
    Recién bañada en el río Tacuatí,
    donde dícen que vive el curiyú
    Y al mismo tiempo, Paraguay me contó  el color rojo de la tierra de Tacuatí, el baño en su río mágico, los viajes interminables por sus carreteras, las normas diferentes, la forma de vida, los olores, la empanada, la extraña distribución de las ciudades, las comidas de "mama flecha", el matrimonio Flecha que me enamoró, la música,  el convivir todos juntos en poco espacio, la fuerza del grupo, los vacíos grupales,  el compañerismo y las ganas de vivir que le entran a uno en aquel lugar donde se vive la familia, la política y el compromiso social de forma intensa por la circunstancia que están viviendo.... y sobre todo el ritmo diferente, mas tranquilo, más lento...siempre se canta, todas esas canciones que desde aquí se escuchan lejanas, allí se cantan para el hoy...se vive el presente con otra intensidad..

    Tacuati. Asentamiento Campesino 20 de Julio. Capilla.
    Me llené de largas conversaciones, de discusiones, de mi propia soledad, de la intensa compañía familiar y de un modo de vida donde el compartir es el cimiento.
    Mama y Papa Flecha


    Entendí que los cuentos son un regalo y que hay que saberlos respetar y compartir. Que contar cuentos es un viaje y a la vez que los viajes son para recibir lo que te ofrecen. Como en todo, el proceso es lo más importante, porque ésta profesión es en realidad una vocación de la que queremos comer, pero creo que no hay que olvidar  que los caminos por donde uno cuenta te van enriqueciendo como persona y van enriqueciendo a tus cuentos... Muchos cuentos incluso se quedan en el camino.

    Cataratas del Iguazú. ciudad del Este

    Cuando terminé este viaje, me costó volver a contar cuentos, lo hice a veces por trabajo, pero el viaje y mis circunstancias personales me llevaron a sumergirme durante un año en otras experiencias. Me dí cuenta de que necesitaba seguir dejándome llevar por mis emociones y necesité silencio ... a veces hasta olvidé que yo contaba cuentos...necesitaba olvidarlo...

    Despidiéndo a Paraguay
     desde el avión

    Hoy, un año casi y medio después, doy por finalizado el viaje a Paraguay. Y ahora siento la necesidad de viajar en soledad con los cuentos y compartirlos, recibiendo todo lo que cada lugar me regale.
    Este fue mi gran descubrimiento en la gira Vy' arenda de Paraguay.

    Una gira de donde me llevé la felicidad desmontada en un puzzle que he ido montando poco a poco...

    Andando por el Bañado en Asunción